Hoy, queremos hablarles de nuestro querido amigo “El Coco”, como lo llamamos afectuosamente. El hombre que describió la belleza de la Villa de Merlo en unas pocas estrofas, y dio a conocer este rincón del mundo mediante su dulce melodía. Para quienes no lo conocen, Jorge Altamirano, ha dedicado gran parte de su vida componiendo hermosa poesía y cantos, escribió un libro de relatos en versos de cosas que lo impresionaron, tal como cita en la descripción del mismo “Mensajero de los sueños”, además, puso música a poemas de Antonio Esteban Agüero, un reconocido poeta puntano, a través del repertorio “Cielo sin aviones”. Trabajó en la dirección de turismo y casa del Poeta donde tuvo un excelente desempeño. En noviembre del 2017 fue nombrado ciudadano Ilustre y vecino ejemplar de la Villa de Merlo, como acto de reconocimiento, a su aporte con la creación de la ”Oda a Merlo”, que adoptamos con gran cariño como nuestro Himno, y otras actividades abocadas con pasión a nuestro amado pueblo. Aquí les transcribimos la letra de esta hermosa Oda para que disfruten junto a la voz de Jorge “El Coco” Altamirano.
Himno de la Villa de Merlo (Ganador en el año 1997, en aquel entonces a 200 años de la fundación de nuestra Villa).

Click aquí para escuchar el Himno a Merlo.

Va subiendo el sol tras la montaña
ya va a amanecer en Merlo
lo presienten pajaritos con sus trinos y aleteos
las flores sueltan su aroma,
ya va a amanecer en Merlo.

El gran faro se prende de golpe pues de un salto trepa el cerro,
empieza a esparcir colores
y se encienden tierra y cielo,
es la creación cada día
en este bendito pueblo.

Yo quisiera el verbo mágico de Agüero
y contarle a todo el mundo como es Merlo
paraíso natural, vergel divino
custodiado por los ángeles del cerro.
Si algún día sube el agua de los mares
a resguardo voy a estar, aquí en mi pueblo
tengo un arca generosa en tierra firme, y en su proa esperanzada dice Merlo.

Veo el milagro del agua cristalinos arroyuelos
parecen ríos de plata
que van bajando del cielo
amamantando nogales,
higueras, molles y almendros.

Que misterio estando el mundo
tan febril y ceniciento haya aquí tantos colores
tanta paz y tanto cielo tantos pájaros sin celda
tanto sol brillando en Merlo.

Letra y Música: Jorge Luis Altamirano.
Villa de Merlo, San Luis, Argentina.