La Calera

La Calera |

También conocida como "El Gigante" es una localidad del Departamento Belgrano fundada el 24 de junio de 1856. Se encuentra ubicada en el noroeste de la Provincia de San Luis, Argentina. Su origen se remonta al Siglo XVIII, con la creación de las primeras caleras construidas por los misioneros Jesuitas, en los falseos de las Sierras del Gigante, en 1737, cuando se construyó la primera calera, constituyéndose la primera explotación minera de la historia de la actual Provincia de San Luis. Se accede a través de la Ruta Nacional 147, ingresando 10 km por el acceso a la Localidad. En esta localidad se encuentra el Centro Educativo Nº 7 "Geólogo Roman Guiñazu" que ofrece servicio Educativo desde Nivel Inicial hasta Nivel Medio. Dicho Centro Educativo tiene 200 alumnos y 25 docentes entre maestros, profesores y Directivos. Otras instituciones importantes son la Fábrica de Cementos Avellaneda y el Centro de Salud Nº 36.


Población:

Cuenta con 598 habitantes (Indec, 2010), lo que representa un descenso del 2 % frente a los 615 habitantes (Indec, 2001) del censo anterior.


Los tradicionales hornos de cal de La Calera

En la localidad de La Calera y sus alrededores, en el Departamento Belgrano de la Provincia de San Luis, se desarrolló durante años una particular forma de explotación minera e industrial que implicaba la producción de cal. Estas formas tradicionales, que continuaban en uso a fines del siglo pasado, representaron las últimas expresiones de una antigua forma de producción. Los hornos de cal que se usaron en La Calera para realizar la fabricación de cal viva a partir de la cocción de piedra caliza eran de origen romano-árabe y fue traído por los españoles a estas tierras americanas. El proceso consistía en la extracción de bloques de piedras caliza de las Sierras del Gigante con mazas y barretas. Estos bloques eran llevados en carro hasta los hornos. Estos hornos eran de cal y tenían una forma cilíndrica, donde se iban apilando los bloques por la boca superior del horno, para que con el calor del fuego durante 8 a 10 días, hasta convertir la piedra caliza en “cal viva”. Después se dejaba enfriar durante una semana y se extraía la cal por la parte inferior del horno. Con el correr de las décadas a partir de 1940 se empieza a modernizar el proceso productivo incluyendo dinamita para aumentar la extracción de piedra y se reemplazan los carros por camiones.

En el presente se conservan más de 16 hornos tradicionales, distribuidos en distintos puntos alrededor de las Sierras del Gigante, estructuras simples cilíndricas de piedra que permanecen erguidas como testigos de un proceso industrial, cultural, histórico de relevancia para la región y que poco a poco va deteriorándose conforme el tiempo procede incansablemente a su erosión y destrucción.

Fuente: Wikipedia - Municipalidad de La Calera - Juan Carlos Flores Pérez - Hisotriadores de San Luis.

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